No sé por quien va esto, está claro que para ti, y para ti.
Porque una cosa llevó a la otra. Y tú ya no ocupas mi corazón, y tú, que aunque ocupas mis días, no existes en ellos.
Sólo yo sé que significa esto.
Alguien que no está ni se le espera me ayudó a dejar de pensar y sentir, para precisamente pensar y sentir de nuevo. Pero a pesar de pensar y sentir, el que no esté ni se le espere, a veces me devuelve a donde quizá nunca me permití volver, tu recuerdo.
A veces me encuentro echándote de menos, pero no es el echar de menos que cualquiera pensaría. Porque no te siento, ni te pienso, ni te quisiera de vuelta alguna vez. Más que echar de menos, es encontrarte en mi recuerdo. A veces te encuentro en mi recuerdo.
Y no duele, hace sonreír, hace que se te encoja un poquito el corazón de la nostalgia, de lo que podría haber sido, de lo que es, de lo que nunca va a ser (y gracias)
Te encuentro en mi recuerdo con la simpleza de los días, con algún meme que pienso te gustaría (amores modernos, eh?), con un juego, con viídeos de monos, con shinchan o con pingu.
Te encuentro en mi recuerdo cuando alguna cosa mala me ocurre y pienso que, aún con todo mi presente, tú eres la que más pasado mío lleva consigo y a la que por incercia me sale pensar cómo sería contártelo. (Luego pienso las mil maneras en la que invalidarías mis sentimientos).
Pero te encuentro en mi recuerdo, pues ahí estás. Has ocurrido. Y ahora le ocurres a alguien más.
Y ya no duele, hace sonreir por lo que fue, pero a veces, hace que se encoja un poquito mi corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario